San Juan Pablo II es un grande (es, no fue, porque está en el cielo, duh). No de gratis le vino el apelativo de “Magno”. Y si bien gestos grandiosos le sobraron, pocos han quedado tan impresos en nuestra memoria como aquel que tuvo con la teología de la liberación.

No se escandalicen. Paciencia. Ya llegamos.

Era 1983 y el San Juan Pablo II visitaba Nicaragua. Va saludando nicaragüenses y zas, un wild Ernesto Cardenal, sacerdote rojo metido en política (¿existe otro tipo?), aparece y se arrodilla ante el Papa, fingiendo obediencia (que hasta hoy no tiene).

Y San Juan Pablo II, magno, ahí, ante las cámaras del mundo, lo reprendió.

Y también lo pueden ver en video 😉

¿No les conmueve también a ustedes? A nosotros nos saca lágrimas de felicidad.

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