Boletín Parroquial

10 cosas que pasan en la fila de confesión que te hacen pecar de ira

Es domingo, Día del Señor, único día en el que seguramente vas a Misa, pecador, pecadora o pecadorx. Y, por tanto, el único día que tienes para confesarte.

Llegas a la iglesia media hora antes, visiblemente emocionado porque te vas a confesar y pasa seguramente una de estas típicas cosas en tu fila de confesión.

#LoQueCallamosLosQueSíNosConfesamos:

1. Ese momento en que te das cuenta de que el sacerdote es medio sordo.

2. O cuando una señora te pide que le guardes el lugar y se va a sentar en una banca.

3. O cuando el que se está confesando antes que tú no se confiesa desde hace 3 años (o más).

4. No falta la señora que le discute al padrecito. No padre, así no es, usted no entiende.

5. O la señora que le cuenta al sacerdote cada detalle de su vida, y cómo su hijito no aprende, padre, no aprende.

6. Cuando llega una abuelita y, como ve que la fila tiene más de 8 personas, se pone adelante como si hubiera atención preferencial. Y no la mueve nadie.

7. Cuando te va a tocar confesarte y el sacerdote se levanta del confesionario y dice “ahorita viene otro padrecito” y sabes que no sucederá.

8. Cuando no terminas de decirle tus pecados al padre y él ya comenzó con el “yo te absuelvo en el nombre del Padre…”.

9. Cuando eres el décimo en la fila y sacas tu cuenta y el padre se demora 10 minutos por persona.

10. Cuando el confesor es un jesuita progre.

Bonus: El padre te aconseja sobre algo que no tiene nada que ver con los pecados que confesaste.