El Vaticano anunció que, por iniciativa del Papa Francisco, creará una comisión para resolver el problema de esos niños que, ante la inacción de padres y abuelos, lloran y hacen berrinche durante la celebración de la Misa.

“El Papa está respondiendo así a la inquietud de tantos sacerdote y obispos en todo el mundo que le han manifestado esta preocupación”, dijo el vocero del Vaticano, padre Federico Lombardi, al anunciar la nueva disposición.

Cuatro cardenales, 6 arzobispos, 3 obispos, 8 monseñores y 27 párrocos conformarían la nueva comisión ejecutiva, que estaría bajo la supervisión del consejo de cardenales que asesoran al Papa para temas de reforma de la curia. Este asunto, explicó el vocero del Vaticano, se enmarca claramente en el Año de la Misericordia.

“Esta inquietud tiene, la verdad, ya algunas décadas”, dijo Lombardi, pues “los padres y abuelos han perdido control” de los niños en la Misa. Los sacerdotes celebrantes, explicó, “no saben cómo reaccionar cuando los pequeños comienzan la pataleta en plena consagración, y ¡los padres no hacen nada!”, exclamó, algo molesto.

“Y muchas veces para que no lloren simplemente los dejan hacer, y los niños se suben al altar, se sientan en los confesionarios, juegan con sus carritos, ¡una cosa de locos”.

Algunas de las ideas previas que recibió el Vaticano gracias a una encuesta que repartió entre las conferencias episcopales de todo el mundo están: callar al niño públicamente desde el púlpito (por ejemplo: que el sacerdote diga “ya callen a ese niño, ¿qué su padre no tiene autoridad?”), armar una guardería al lado derecho del altar y llevar a los más gritones de paseo a uno de los campanarios de la iglesia..

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