En un atrevido nuevo paso hacia la distinción litúrgica en la Iglesia Católica, el Camino Neocatecumenal ha decidido consagrar crocantes nachos con queso y ya no pan ácimo como solían hacer hasta ahora.

Kiko Arguello, iniciador del Camino Neocatecumenal, explicó a Hechos215 que la decisión la tomaron por una cuestión meramente gustativa.

“Estuvimos hace poco en México y comimos diversos platos de la gastronomía local. ¡Yo solo conocía los Doritos pero esos nachos han cambiado mi vida, hostia! Por esa razón hemos decidido hacer esta nueva innovación que esperamos (ahora sí) nos acepten en el Vaticano”, explicó Kiko mientras engullía una bolsa del crocante alimento –aún sin consagrar, claro está, nunca tan hereje.

“Nos va a servir también para darle un toque especial a la liturgia con el ruidito que hacemos cuando masticamos algo que siempre hace crunch”, agregó.

¿Y el vino?

“No, para el vino español no hay ningún reemplazo, ni de la Madre Patria ni de Hispanoamérica, que no me vengan con cosas raras. ¡Olé!”.

“De repente podemos probar con un tempranillo algo más dulzón, pero nada más, ¡venga!”, concluyó mientras bailaba el paso doble y movía unas banderas de México, España y ¿Suecia? al compás de la música.

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